“Todo esto lleva un cambio en nuestra cultura, en nuestras ideas, en nuestras costumbres y rutinas, nos obligan a ser más comprometidos, organizados y ser más flexibles también en la manera de gestionar a nuestros equipos y tener mucha autogestión en el cumplimiento de nuestros objetivos”
La Universidad de Monterrey tuvo como objetivo durante la pandemia del COVID-19 implementar un sistema de flexibilidad laboral, fue un gran reto que ya que el esquema de home office se consideraba como un plus; sin embargo, por la contingencia se exploraron nuevos esquemas de trabajo y llegaron para quedarse.
Creando una base de datos de todo el personal para crear un registro de sistemas de horarios.
Organizando ejercicios con líderes de equipos para implementar los esquemas flexibles gradualmente.
Estableciendo diálogo con las y los colaboradores, platicaron sus necesidades y sus responsabilidades.
Validaron con capital humano para conocer si el personal era elegible para trabajar remotamente.